viernes, 25 de mayo de 2007

REGULAR

Desde que, años ha, me topara con esa dichosa palabra en las cafeterías londinenses, ya sabía que me iba a traer problemas. Y no soy el único. Es lo que ocurre con el trasvase de culturas, que pocas veces se trata de un verdadero trasvase, sino más bien de la ocupación de una por parte de otra. El caso del adjetivo regular es un buen ejemplo.

La forma de esta palabra del inglés, idéntica a la del adjetivo castellano, la situó en un lugar inmejorable para dicha ocupación. Si dejamos al margen su acepción secundaria («De tamaño o condición habituales o inferiores a algo de su misma especie: Hiciste un examen regular, poco brillante pero sin fallos»), su significado principal en castellano no es muy diferente al del inglés: «Ajustado y conforme a regla». Si bien es cierto que la amplitud de esta definición permite muchos usos (como el del dichoso «regular latte», en inglés) y que muchos de ellos son muy parecidos entre el castellano y el inglés, en obras de referencia anglosajonas como el Merriam-Webster explicitan un uso que la definición castellana no incluye:

3 a : orderly, methodical (regular habits) b : recurring, attending, or functioning at fixed, uniform, or normal intervals (a regular income, a regular churchgoer, regular bowel movements)

Y aquí es donde se suele producir la ocupación a la que nos referíamos. Expresiones como «vuelos regulares», «trenes regulares», «ediciones regulares», «servicios regulares», «chequeos regulares», «cursos regulares», «emisiones regulares», etc. están a la orden del día. Incluso en el propio DRAE, se hace uso de una de ellas para definir su opuesto:

chárter. (Del ingl. charter).

adj. Dicho de un vuelo de aviación: Organizado con horario, recorrido y tarifa independientes de los vuelos regulares. U. t. c. s. m. Llegaron en un chárter.


Así pues, aun sin una mención explícita por parte de la Academia, se ha de entender que este uso, procedente muy probablemente del inglés, dada su enorme influencia en los ámbitos semánticos en los que se maneja la palabra, está admitido. La Fundación del Español Urgente dice al respecto:

«Es cierto que el peso del adjetivo inglés ha hecho que esa acepción de regular sea cada vez más frecuente, pero tiene algún apoyo en el hecho de que regular haya querido decir desde antiguo 'ajustado y conforme a regla', y así un tren regular significaba 'el que ha de salir en los días que prescribe el cuadro de servicio'. En cierta medida, el hecho de que lo periódico sea algo sometido a una regla fija influye en la creciente utilización de regular en el sentido anglicado de 'periódico'»
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Como en otros casos, la última palabra (nunca mejor dicho) la tiene el traductor, que es quien se suele encargar de este trasvase lingüístico día a día. De su criterio depende la continuidad o no de según qué usos, al menos en los textos que él o ella traduzca. Lo importante, en cualquier caso, es saber por qué elegimos lo que elegimos y no otra cosa.
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