domingo, 8 de febrero de 2009

LOCALIZATION: DOCUMENTATION

Most localization projects consist of different stages that need different technical and linguistic approaches. When localizing IT applications, for example, the translator usually receives two different kinds of texts: software (i.e., onscreen text displayed on the application interface) and documentation (i.e., user’s guides, EULAs, etc). Each of these parts of the product requires specific tools and follows specific procedures. Let’s continue with the second stage: documentation.
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La mayoría de los proyectos de localización constan de distintas fases que precisan distintos enfoques técnicos y lingüísticos. En la localización de aplicaciones informáticas, el traductor suele recibir dos tipos de textos: el software (es decir, el texto que aparecerá en la interfaz de la aplicación) y la documentación (es decir, el manual del usuario, acuerdos de licencia, etc.). Cada una de estas partes del producto requiere herramientas concretas y siguen procedimientos específicos. Sigamos con la segunda fase: la documentación.
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Tal y como explicamos en el artículo anterior, en el sector de la traducción de productos informáticos, el flujo de trabajo dista mucho de ser lineal. La mayoría de los proyectos constan de una serie de procesos dependientes entre sí que afectan directamente a la labor del traductor: desarrollo del producto, redacción de los textos originales, extracción del material traducible, pretraducción, traducción, inserto del texto traducido, revisiones técnicas, revisiones lingüísticas, cambios del cliente, modificaciones del producto, actualizaciones de los textos originales y vuelta a traducir. Como se ve, el traductor suele depender al 100% del cliente en cuanto a qué traducir, cuándo traducirlo y cómo traducirlo. Muchos de estos factores vienen determinados por el enfoque adoptado por el cliente para la localización de sus productos. Y ese enfoque, como en todo negocio, viene determinado por el factor económico. En resumen, cuanto mayor sea el interés económico en la localización de un producto informático, más exhaustivo será el proceso de traducción y mayor será la calidad del producto localizado.
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El esquema más extendido suele consistir en traducir en primer lugar el software (menús, botones, mensajes en pantalla, etc.) y, una vez se cuenta con ese material de referencia básico, comenzar a traducir la documentación que suele acompañar a todo producto (manuales, guías, contratos, publicidad, etc.). Hoy en día, el grueso de esa documentación suele elaborarse en formato PDF, por lo que su conversión a otros formatos traducibles no suele presentar ningún problema: se convierte a xml y se puede traducir tanto con TagEditor como con SDLX. Existe sin embargo, una herramienta quizá más interesante para traducir este tipo de guías: Idiom.
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Idiom, además, del CMS Worldserver del que ya hablamos, cuenta con una herramienta CAT que nos ofrece una gran cantidad de opciones para traducir. Si trabajamos con Worldserver, Idiom nos permite elegir los xml que queramos incluir en nuestro archivo para traducir, un archivo comprimido con extensión .xlz en el que, además, se incluye tanto la memoria de traducción como la base de datos terminológica asociadas a esos xml. Una vez que tenemos ese archivo xlz, lo abrimos como si fuera un zip o un rar y especificamos las carpetas donde se guardarán: los xml que queremos traducir, convertidos en formato de Idiom para editar (extensión .wsprj); la memoria de traducción asociada (extensión .wstm); y la base de datos terminológica asociada (extensión .wstd). Durante el proceso de guardado, la memoria de traducción pretraduce automáticamente los xml. Es decir, cualquier segmento de los xml que coincida al 100% con un segmento de la memoria, se traducirá automáticamente. Además, Idiom cuenta los llamados ICE matches (in-context exact matches). Este tipo de segmentos no sólo registran una coincidencia textual del 100% sino que además en la memoria de traducción aparecen en el mismo contexto que en los archivos que vamos a traducir, lo cual garantiza una mayor seguridad en cuanto a la adecuabilidad de la pretraducción.
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Una vez abrimos el archivo wsprj, veremos esta interfaz:
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Como se puede apreciar, gráficamente, se asemeja a SDLX: dos columnas de texto, ventanas inferiores para fuzzies y búsquedas, colores asignados a cada tipo de segmento, etc. Sin embargo, cuenta con una serie de opciones adicionales que lo hacen aún más útil:
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-Pretraducción automática.
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-ICE matches.
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-Búsqueda automática en la memoria al pasar de segmento en segmento, ya se trate de segmentos traducidos manualmente, fuzzies, 100% o pretraducidos (imprescindible para la fase de revisión).
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-Búsquedas de palabras, propagación de traducciones y actualización de la memoria en uno o en todos los archivos.
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-Varias categorías de segmentos que permiten filtrar el contenido que vemos y procesamos. Por memoria: ICE matches, Exact matches, Fuzzy matches, Manual translation (los que hemos traducido nosotros), Autotranslated (propagados). Y por estado: Empty (sin traducción), No status (traducido pero sin estado), Pending Review (traducido pero no revisado) y Reviewed (traducido y revisado).
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-Posibilidad de aplicar una memoria en uno o en todos los archivos, hacerlo a partir de un segmento determinado u omitiendo aquellos segmentos que hayamos marcado como revisados.
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Cuando tenemos que traducir un gran volumen de palabras de documentación, además de contar con la opción de compartir archivos y memorias entre varios traductores* (ideal para un grupo de trabajo in-house), Idiom también nos da la posibilidad de crear varios archivos xlz para repartir el trabajo de manera individual, puesto que incluyen los archivos para traducir que nosotros elijamos y el material de referencia asociado en un solo paquete. Igualmente, si se vuelca todo el material traducible en un solo xlz, Idiom nos da la posibilidad de aplicar memorias externas de manera selectiva, de manera que varios traductores puede trabajar con distintas copias de un mismo xlz y después, aplicar cada memoria sólo en los archivos que cada traductor ha traducido. Un método sin duda más sofisticado que la función de partición de archivos de SDLX (función de la que también dispone Idiom, por cierto).
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En resumen, una herramienta con muchas posibilidades tanto para traducir como para gestionar proyectos de gran tamaño de manera cómoda y sencilla. Más que recomendable.
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*Esta opción requiere una configuración previa.
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